Investigaciones
RECURSOS Y LECTOESCRITURA
Juegos
Videocuentos
NOTICIAS SOBRE LECTURA Y TIC
¿Cómo se lee en la red?
Libros electrónicos Escritura en el S. XXI
Lengua escrita en era digital
Narrativa digital
Leer y escribir en la red
Santillana y las TIC
Tareas TIC y lectura
TIC y animación a la lectura
Apss para comprensión lectura
TIC, Educación Infantil y legislación
Sociedad de la información y brecha digital
▶ Sesión II
Esta segunda sesión del miércoles 15 de febrero se inició haciendo referencia a los procesos a trabajar desde la ruta fonológica, que se concretan en los siguientes: vocalización, construcción de sílabas, localización de vocablos, construcción de la palabra, significado de las palabras, construcción de frases, completar frases y, finalmente, el dictado.
Cualquiera de los aspectos anteriores podría estar afectado cuando en un aula se está enseñando a leer por ruta fonológica. Por ello, para cada uno de estos aspectos existe una herramienta TIC correspondiente. Es importante destacar que, en casi la mayoría de los recursos TIC, no se encuentran referencias que permitan saber si el rendimiento del niño/a en la tarea es medio, medio-bajo, alto o si está por encima de dos o tres desviaciones típicas. Como maestros/as, tendremos que interpretar los resultados.
 Existen pruebas estandarizadas para medir los siguientes aspectos: visualización de grafías y sonidos, construcción de palabras, presentación de frases sin separaciones y presentación de frases. A la hora de valorar las funciones ejecutivas, ocurriría lo mismo que lo mencionado anteriormente. El programa “PEBEL”, evalúa la memoria de trabajo, la distracción, las funciones ejecutivas cálidas… cabe destacar que evaluar procesos siempre es más sencillo desde un ordenador puesto que este permite el acceso a los tiempos de reacción, medidas más fiables y es más rápido y automatizado. Además, con el “PEBEL” se pueden valorar las siguientes funciones cognitivas: para trabajar el léxico, identificación de letras, palabras y pseudopalabras; TICs para trabajar la morfosintaxis, “La selva de las oraciones” y “Aprendo el lenguaje” de la serie Lalo; “Orden de las palabras”, de innovaciones software; “Los determinantes, tipos de oraciones y el artículo”, de Proyectos Jclic; Espiral Morfosintaxis; TIC para trabajar la comprensión semántica, leer y escribir frases pictográficas; para trabajar la pragmática, “Cuéntame”, del proyecto “Comunica”; y para trabajar los trastornos de la comunicación escrita, el “Método Grifin” que trabaja los procesos alterados en la lecto-escritura.
En canto al “Loleva”, este es un ejemplo de cómo usar las nuevas tecnologías para la evaluación y para la intervención sobre el aprendizaje y sus dificultades. En el caso concreto del Sistema de Reconocimiento de Voz, este invierte el proceso que llevamos a cabo cuando leemos. En el caso de la lecto-escritura, a través del Sistema de Reconocimiento de Voz, ocurre lo contrario como cuando estamos ante un proceso de redacción. En la lectura por ruta directa, el significado es previo al texto.
 Por otra parte, el trabajo con los errores sirve como pieza para desarrollar el acceso al léxico por ruta fonológica. El educador que corrige, debe además comparar. Para poder emplear el “Loleva” en Educación Infantil, es necesario que los niños/as hayan alcanzado un nivel determinado. Antes de los cuatro años, los niños/as no identifican que lo que está escrito en la máquina haya sido escrito por ellos, a partir de esta edad, los niños/as comprenden que cada vez que ellos dicen algo oralmente se esto se escribe en la máquina. La conciencia fonológica tiene su mayor desarrollo entre los cuatro y los seis años.
El protocolo a seguir en el “Loleva” se basa en entrenar a los niños/as personalizando el Sistema de Reconocimiento de voz. Lo que se esperaba es que el Sistema de Reconocimiento de Voz tuviera algún efecto sobre la conciencia fonológica o al menos sobre alguna competencia lectora inicial. Se diseñó una aplicación en base a pruebas que ya estaban en el mercado, en cual se evaluaba la rima, identificación, adicción y omisión inicial y final de sílabas, y finalmente, la identificación, adicción y omisión inicial y final de fonemas. La prueba que se diseñó no es una prueba típica de rima, puesto que permite recoger datos no previstos (si los niños/as tienen algún tipo de alteración, añadir cualquier tipo de información que más tarde se quiera emplear para filtrar información…). En cuanto a los dibujos empleados en la prueba, constituyen a la vez un apoyo visual y una trampa puesto que no hay una vinculación directa. Es preciso recordar la palabra a la cual corresponde cada dibujo, no existe una asociación directa. Se trata de una tarea de rima y de no rima.
 Cabe destacar que las pruebas en negativo son más difíciles que las pruebas en positivo, puesto que las pruebas en negativo tienen una importante demanda de memoria. En cuanto a la identificación de sílaba inicial y final, los niños/as habitualmente suelen entenderlo con cierta facilidad, sin embargo, hay a niño/as que les cuesta. Suele suceder, que muchos de los niños/as una vez entendida la instrucción, contestan mal a la segunda actividad, esto es debido a la flexibilidad cognitiva. Lo mismo sucede con la sílaba y el fonema. El tipo de ayuda correspondiente para cada niño/a facilita la comprensión del tipo de función que puede tener alterada. Las palabras que se empleen deben de ser las más adecuadas. Por lo tanto, se debería de emplear el Diccionario de Frecuencia Léxica en Castellano. En cuanto a la adicción de la sílaba inicial y final, son actividades menos motivantes, pero provocan menor distracción.
El informe completo muestra los resultados parciales en todas las parcelas, así como los errores cometidos por el niño/a. La tarea con mayor potencia es la de omisión inicial de fonema. Entre los 5-6 años los niños/as realizan todas las pruebas, es decir, completan el “abanico”. Los investigadores creen que quien rinda bien en el “Loleva” tendrá un muy buen aprendizaje lector. En los niños/as de cuatro años lo mejor es trabajar la conciencia fonológica en lenguaje oral para evitar las dificultades. El “Lole” está diseñado para trabajar cada uno de estos aspectos anteriores. Cada proceso tiene asociadas tareas que se pueden emplear para reforzarlo y corregir los errores. Por lo tanto, el “Loleva” se constituiría como una prueba para evaluar y el “Lole” como un programa para intervenir.
|