Dicen que contar historias
es una actividad parecida al arte. Y la literatura es considerada como una de
las artes más perfectas porque utiliza las palabras, que son el medio más reconocido para
expresar la belleza. La narrativa trata, precisamente, de la manera de contar
historias de una manera efectiva, interesante y, sobre todo, emocionante y
hermosa. Sin embargo, hoy en día las historias no sólo se cuentan con palabras,
sino especialmente con imágenes; y no solo eso, sino con imágenes y sonidos.
Así, se ha originado una nueva categoría en las tecnologías de la información y
la comunicación,una nueva narrativa (educ@conTIC. El uso de las TIC en las aulas, 2017).
Contar historias es una
forma original de enseñanza, como defiende desde hace tiempo Kieran
Egan. Este es un método sencillo pero poderoso para ayudar a los
alumnos a comprender el mundo complejo y confuso de sus experiencias, y para
facilitar su desarrollo vital y temporal. Aunque la narrativa no es algo nuevo,
la idea de narración digital en sí misma es algo joven, que forma parte
del mundo actual (educ@conTIC.
El uso de las TIC en las aulas, 2017).
Una definición simple de lo que es la narración digital
explica que se trata de la ya conocida práctica social de la narración, que
ahora hace uso de cámaras digitales de bajo coste, de ciertas herramientas de
autor o de uso libre y también de ordenadores para crear cuentos multimedia.
Por esa razón, se considera que la narración digital ha logrado un sitio en la
escuela, gracias a la imaginación y la creatividad, puesto que el acto de hacer
historias significativas incrementa las propias experiencias de alumnos y
profesores. En comparación con la narrativa convencional, en la realización de
narraciones digitales la escuela no solo se ve como una solitaria oyente,
puesto que puede interactuar con la estructura de las historias creadas (educ@conTIC. El uso de las TIC
en las aulas, 2017).
Además, la naturaleza flexible y dinámica
de la narrativa digital, que
incorpora elementos fonéticos, visuales y sensoriales, usa una multiplicidad de
procesos cognitivos subyacentes al mismo aprendizaje: verbal, lingüístico,
espacial, musical, interpersonal, corporal… Por eso, diversos autores y
especialistas han constatado que la narración digital facilita la convergencia
de cuatro estrategias de aprendizaje:
La participación de los alumnos
La reflexión profunda en el aprendizaje
La integración de la tecnología de modo eficaz en la educación
El desarrollo de proyectos de aprendizaje
(educ@conTIC. El
uso de las TIC en las aulas, 2017).
Jason Ohler, un experto en esta clase de lenguaje narrativo, argumenta que los
educadores en todos los niveles, y para la mayoría de los alumnos, pueden
inventar historias narrativas digitales de variadas formas para apoyar la
enseñanza y el aprendizaje. Si lo hacen de esta manera, podrían incentivar la
organización y la expresión de sus ideas y del conocimiento individual y
significativo (educ@conTIC.
El uso de las TIC en las aulas, 2017).
Entre las ventajas
que se sugieren por el uso de la narrativa digital o digital storytelling en la
enseñanza, están las siguientes:
Para proporcionar más variedad que los métodos
tradicionales en la práctica educativa cotidiana
Para adaptar la experiencia del aprendizaje
Para reforzar la explicación o la práctica de algunos de
los temas más importantes o complejos
Para aumentar la participación de los alumnos
Para crear situaciones reales de aprendizaje de una
manera fácil y sencilla
(educ@conTIC. El
uso de las TIC en las aulas, 2017).